Este es un destino espectacular. Sin embargo, no lo recomiendo en familia (con niños) sino mas bien en pareja, con amigos o en solitario.
Partimos con Clau desde Santiago directo a Calama. El vuelo de casi dos horas no tiene ninguna gracia, a excepción de la cumbre del Aconcagua, visible a pocos minutos luego del despegue.
Ya en San Pedro nos alojamos en un hostal sencillo, en pleno centro del carrete. Pasadas las 01.00, nos fuimos a nuestra habitación luego de compartir innumerables cervezas junto a una chica brasileña y otra oriunda de Holanda.
Con un sueño evidente, había que levantarse antes de las 7 am. Nos pasaban a buscar para ir rumbo al Salar de Atacama, lagunas altiplánicas y un sinnúmero de maravillas.
Acá van algunas fotos.



No hay comentarios:
Publicar un comentario