Historias de una familia que a veces viaja y que gusta de contar sus historias.
domingo, 26 de febrero de 2012
Terminando
En pocos minutos comenzamos el regreso.
domingo, 19 de febrero de 2012
viernes, 17 de febrero de 2012
Ventisquero Negro, Cerro Tronador
Les adelanto solo una muestra de este paseo maravilloso… no tengo palabras.
Teleférico
Ya estamos en Bariloche. Desde Choshuenco, un largo periplo pasando por La Unión, Entrelagos y luego la frontera. A poco andar hacia Argentina, un paisaje nos recordaba la cruenta erupción del Caulle hace poco menos de un año. Acá están alguna de las imágenes del paso Cardenal Samoré (Nota: El color gris de las imágenes no es un efecto de la foto, sino el color real del paisaje):
En esta ultima foto y hasta casi Bariloche a la orilla del camino son verdaderas montañas de ceniza que seguro a diario las máquinas deberán limpiar para despejar el camino.
La visibilidad era igual que un día con niebla, y la hora que estuvimos al aire libre en la Aduana Argentina fue suficiente para quedar empapados de ese polvillo gris que nos mantuvo con congestión nasal a todos por un par de días.
Finalmente llegamos a Bariloche ya avanzada la tarde. Nos acomodamos en el Manzano, unas cabañas conocidas desde hace un par de años, a orillas del Lago Nahuelhuapi y a 5 minutos del centro cívico. A pasos de un supermercado que acepta tarjetas Visa y una estación para recargar el combustible necesario. Compre unas sencillas milanesas, ensaladas, cerveza de la zona y un rico Malbec de Mendoza.
Al día siguiente, nos levantamos temprano y fuimos al teleférico de la ciudad. Arriba del Cerro Otto un rico restaurante giratorio y un bonito paseo bajo el bosque. Acá van las fotos:
El Paseo fue buenísimo. La ceniza del volcán empalideció ligeramente los paisajes, pero al final de cuentas, una experiencia maravillosa. A la noche, unas ricas Pizzas a la argentina, un buen vino, regaloneos varios y a la cama. Mañana será otro día.
martes, 14 de febrero de 2012
Dia del Amor
lunes, 13 de febrero de 2012
Huilo - Huilo
Pocas palabras y mas imágenes... A pocos kilómetros de Choshuenco y casi llegando a Neltume, una reserva "privada" de un señor supuestamente “altruista”, conocido empresario del turismo de la zona.
Tuvimos que PAGAR entrada para poder apreciar lo que detallo en fotos.
Al llegar, el Volcán Mocho de fondo. Ojo que este Volcán forma parte de la reserva nacional Mocho-Choshuenco, propiedad fiscal que administra conaf, sin embargo, no se puede acceder a ella, si no “pagas” entrada al señor altruista dueño de los terrenos aledaños… curioso que nadie le diga nada… ni los de conaf…
Un sendero bajo un bosque encantado según Antonia.
Luego, el salto del huilo huilo. Maravillosa formación de la naturaleza de mas de 30 metros.

Y de regreso una interminable escalera...
Más tarde, un sendero de regreso, con mis monos cansados y pa que decirlo, yo y mi mona mayor también.
Rafting
Con el volcan a un costado, bosques infinitos rodeando, no tengo palabras para esto y tampoco imágenes... La cámara se habría mojado...
Esto es algo que hay que hacer con frecuencia.
domingo, 12 de febrero de 2012
Los Ríos y Las Playas
La primera jornada, no mucho que decir. Una salida apurada de la pega, el auto rebosante de bultos esperándome y todos listos, emplumando hacia Chillán, solo para dormir. Una ruta conocida, con poco más de 400 km de viaje en casi 5 horas incluido el periplo para la leche, el “sanguche” y el pipí respectivo.
Temprano luego de un desayuno sencillo, saliendo del Hotel Alicante (Salida Norte de Chillán), enfilamos nuevamente hacia el sur con destino Choshuenco.
Primera parada Panguipulli, para una rica pizza de almuerzo y luego los restantes 50 km de camino totalmente pavimentado hasta nuestro querido balneario.
Llegando nos esperaba la cabaña de la foto, con un segundo piso plagado de camas. A tres cuadras de la playa y del costado este del lago Panguipulli, Región de Los Ríos.
Lo primero fue la playa, el agua, el calor, el bloqueador solar y meterse al agua una y mil veces. Bueno, eso mientras mamá saboreaba el placer de la adrenalina bajando el río Fuy en una sencilla balsa inflable comandada por unos remos poco cautos y sobre aguas verdaderamente amenazantes.
Mientras los niños abrazaban el agua, planificaba la cena, compraba el carbón, los bistocos y poca enjundia para inventar el comistrajo. O sea, parrilla todos los días.
Para variar un poco hoy domingo quisimos hacer algo diferente: Un Picnic a orillas de algún río camino hacia Enco (orillando el Panguipulli, por su rivera este hacia el sur, aprox 20 km). A poco andar se nos cruzó en medio del camino una pequeña gigante conocida como araña pollito (Grammostola rosea). Obviamente tuvimos que detener el auto, sacarle un par de fotitos y esperar que pase la perla.
Obviamente Antonia no se quiso bajar del auto. No me sorprende. Panchito algo balbuceaba entre la araña y el rayo macqueen y de la cabaña de “chovengo”. Al final, un rio pequeño (Río Huichalafquén) con aguas cristalinas y una pequeña rivera bajo algunos árboles y un hermoso Martín Pescador (http://es.wikipedia.org/wiki/Megaceryle_torquata) que no alcancé a fotografiar.
Huevos duros, pollo cosido con tomates, queso de campo, un buen vino y harto tiempo para esperar como la tarde se iba desdibujando sobre nosotros. A penas se escuchaba el viento entre tanta bulla en un tono celestial que emanaba del agua al irse cayendo entre las rocas. Para volver a enamorarse.
De regreso, entre nubes se dejó ver el Volcán Mocho que hace no mas de 3 años mostraba varios ventisqueros en sus laderas y que ahora yacía desnudo frente al sol implacable.
Ya mas tarde, un baño, algo de kayak, una cena reparadora, y a la cama. Hasta mañana. Me espera un rafting, más playa y luego, el segundo paseo que nos aguarda. Bariloche, Argentina.














